jueves, 16 de mayo de 2013

TIEMPOS, ESPACIOS Y RECURSOS

Buenos días, tardes, noches o lo que quiera que sea cuando leáis esto. Y es que esa es la maravilla de internet, nos permite una organización flexible en la que da igual cuando escriba, que seguro que nos compaginaremos. Pero como todos sabemos, el día a día es menos virtual y necesita de un espacio, un tiempo, unos objetos y personas con los que interactuar.

Pues bien, de eso tratan los temas 16 y 17 de nuestro temario. Pero como siempre, no vengo a contaros la teoría tal cual, sino a proponer un tema del que podamos hablar, dejando abierta la puerta al diálogo y a vuestras reflexiones y experiencias.

La organización es como todos los temas que hemos tratado hasta ahora, si la tomamos desde puntos de vista radicales nos podemos volver unos obsesivos del control, frustrados porque no llegamos a los objetivos marcados o unos dejados, amigos de la improvisación, el caos y el estrés. Si sabemos utilizarla a nuestro favor y entenderla de modo flexible, la planificación y organización tiene mucho que regalarnos.
 
Los adultos, podemos organizarnos de muchas maneras, incluso en nuestra cabeza. Pero, para
nuestros niños y niñas de infantil que no saben aún qué es el tiempo ni el espacio, todo lo que hagamos para facilitar sus exploraciones y su comprensión del mundo será bienvenido.


Los docentes solemos utilizar dos herramientas muy útiles: las rutinas y los rincones de juego. 

De forma muy resumida os diré que las rutinas organizan el día. Aunque introduzcamos cambios en ellas, los momentos que vivimos tendrán una secuencia lógica y sencilla que les permite anticipar qué va a pasar. ¿Para qué? Para que se sientan seguros y fijen esquemas mentales a través de la repetición.

Evidentemente, ahora os hablo del contexto escolar, pero son recursos de la infancia, que se usan también en casa.



Vamos con el ejemplo. Todos los días tenemos que colocar nuestras cosas en las perchas. Cuando son más pequeños todo se cae, no entienden muy bien para qué sirve aquel espacio, a veces las cosas simplemente desaparecen y aparecen.

¿Qué aporta este momento? 

Cualquier momento que se repita día a día puede dar mucho juego. Se puede hacer de forma automática o con preguntas como: ¿Por qué dejamos las cosas ahí? Y si las dejáramos en un montón o todas esparcidas, ¿qué pasaría?

Con juego, opciones y ejemplos van comprendiendo el uso de ese espacio para dejar sus cosas. Cuando necesitan algo sabrán dónde está. Si cuelgan las cosas nadie las pisa o ensucia. Hay muchas maneras de colgar nuestra ropa, mochilas, etc. Y cada día que pase descubrirán algo nuevo de este momento aparentemente tan simple que algunos adultos lo hacemos tan inconscientemente que casi no percibimos todo lo que supone.

Pero ¿qué pasa si nos volvemos excesivamente rutinarios? Que cualquier cambio o detalle diferente les producirá inseguridad, miedos, enfados... por ello, habrá que jugar y hacer uso de la flexibilidad de la que hablábamos.  ¡Cuidado con confundir rutinas con horarios! Que os veo 1.05 hora de comer, 1.15 hora de correr...

Organizar sus días con momentos como el baño, la comida, juego, tiempo para recoger y asociarlos con otros elementos como música, frases, gestos, acciones... les ayuda a organizar, a comprender y a respetar sus ritmos y tiempos (habrá niños y niñas que hagan algo en 10 minutos y otros que necesiten una hora).

Y claro, ahí viene el momento en el que tú tienes cinco minutos y tu hija o hijo necesita diez. Siempre digo que os entiendo, pero que ellos no son los culpables de que los horarios y necesidades de los adultos sean tan diferentes a las suyas.

Las rutinas no se dan en el aire, necesitan un espacio, la casa, la escuela, el parque... y en cada espacio hay personas y objetos diferentes que podrán utilizar.

En nuestras aulas utilizamos los rincones de juego. Este recurso no es más que pequeñas habitaciones adaptadas a su tamaño. Al igual que en casa, en cada habitación podrán realizar una actividad y usar unos materiales. Nos permiten ordenar y cuidar las cosas, saber dónde están, conocer qué podemos y qué no podemos hacer en ellos...

Los ejemplos de rincones son casi infinitos. Los más habituales en las aulas de infantil son los de biblioteca, lógica-matemática, juego simbólico, construcciones, naturaleza, del ordenador...

A veces el mismo rincón se convierte en un lugar diferente según el momento del día. En casa también podemos transformar los espacios. Debemos entenderlos como lugares llenos de posibilidades y no de limitaciones, donde tienen mucho que aprender y experimentar.

Y por último, no podemos olvidarnos de los recursos. Si espacios hay muchos, recursos ni os cuento. Dependerán de para qué los queramos, dónde y cuándo vamos a usarlos. 

Ayer compartíamos una imagen sobre los juguetes, donde decíamos que deben despertar su imaginación y no darles todo hecho. Pero los recursos son más que juguetes, pueden usar objetos de la naturaleza, cotidianos, específicos, su propio cuerpo es un recurso maravilloso.

Se pueden utilizar para lo que fueron diseñados como por ejemplo una botella de agua para abrir o cerrar el tapón y aprender a beber sin mojarnos... Pero esta misma botella puede convertirse en la maraca que aportaba epiepia, catalejo, trompeta o cualquier cosa que les permita su imaginación (que ahí sí que no podemos competir con ellos/as).

Pues eso es todo por hoy, ya volveremos a retomar este tema con "tiempo" :) Que tengáis un buen y organizado día ;)






4 comentarios:

  1. genial la entrada como siempre. Lo de los rincones me encanta pero cuando se dispone de tannnn poco espacio en casa es un rollo porque necesitas usar elmismo espacio para distintas actividades :(

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    1. Gracias Carmen, una sorpresa tu comentario :D. Te debo un café así que si quieres te digo cosas para aprovechar espacios pequeños en ese dia :D. Yo he trabajado en espacios, a veces inimaginables :D y se aprende a jugar con estrechez :D. Además si los rincones te gustan, se pueden versionar en casa, el rincón del baño donde se lava las manos, el rincón de la cocina donde ayuda a preparar recetas a mamá, el rincón de sueño donde descansa, el rincón de ver la tele, el rincón juego y disfraces, etc. No hay que volvernos locos con las organizaciones, ni que al final se vuelva en nuestra contra, maniáticos del orden :D. Me gustan las charlas cara a cara, porque puedo expresar todo el juego que da una cosa. :D Es que me dices lo del espacio, y digo, espacio pequeño, pues carteles que puede hacer con papel continuo, y se pueden crear escenarios #yempiezoynoparo :D jajajaja Hay una frase de un libro de organización escolar que leí hace algunos años que me gustó mucho, decía que no nos pueden limitar nuestros espacio, que hay que colonizarlos :D En fin, #meenrrolloquedagusto ;) #esoestodoamiga

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  2. Muy bien. Ahora comprendo mejor lo que se hace en clase. Lo pondré en practica en casa. Gracias por compartirlo. :-)

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