martes, 14 de mayo de 2013

FAMILIA Y ESCUELA

Aquí estamos con nuestros temas de oposiciones, aunque no sabemos muy bien qué va a pasar entre recursos, nuevas leyes y demás acontecimientos, hay que estar activo e ir resolviendo lo que va viniendo.

Los temas de los que vengo a hablaros son muy importantes en educación: DOCENTE (tema 15) y FAMILIA (tema 7). Yo siempre los uno, porque no concibo una educación dividida, ni una sociedad partida, el grupo tiene que aprender unido, por muchos quebraderos de cabeza y dificultades que esto entrañe. 

Los contenidos del temario son una selección de lo que hace años se consideró importante para acceder a la función pública. Pero son eso, UNA SELECCIÓN. En estos años de formación y experiencia laboral, he intentado ir aprendendiendo la gran cantidad de matices que tiene la educación. Nunca me he quedado en una selección y teniendo en cuenta todo lo que me queda por aprender, puedo decir lo que muchos teóricos y otros compañeros/as, esto es complicado pero no imposible. 

¿Qué es una familia? ¿Qué es un docente? ¿Sólo de ellos depende la educación? ¿Han cambiado a lo largo de la historia? ¿Seguirán cambiando? ¿Se necesitan? ¿Se coordinan?

Todos estos interrogantes son sólo un ejemplo de las cuestiones que podemos abordar sobre esta temática.

Hay familias y docentes de todo tipo, exigentes, cálidos, permisivos, autoritarios, dialogantes... (ya compartíamos una imagen de ello en las redes). Juzgarles no sirve de mucho, hay que aprender a observar todas las situaciones y actuar en consecuencia. Pero esto es lo fácil de decir y más “complicadillo” de hacer. ¿Por qué? Porque somos diferentes y nadie dijo que la vida fuera fácil. 

Os pondré un ejemplo. Si se nos estropea un coche, por mucho que lloremos, lo golpeemos, o digamos que no pasa nada con la mejor de nuestras sonrisas, no se arreglará. Tendremos que valorar muchas cosas para dar una SOLUCIÓN. Nuestro dinero, tiempo, mecánicos que conocemos, si podemos usar otros modos para desplazarnos, etc. Muchas de esas soluciones no dependerán sólo de nosotros, o si queremos que sólo dependan de nosotros, lo tendremos más complicado aún...

En las relaciones familia-escuela tendremos que valorar también muchas cosas  y adaptarnos a cada familia, cada docente, los tiempos, los espacios, los motivos de relación y los conflictos que vayan surgiendo. Y ENTRE TODOS BUSCAR SOLUCIONES.

Eso es lo que nos cuesta, a veces. Los docentes son personas, por mucha formación y requisitos que se les pida. Y las familias también lo son por mucha colaboración, derechos y deberes que tengan.
Sus relaciones no sólo dependen de la familia ni del docente, variarán según el centro, el pueblo, el barrio, la ciudad o el país donde se encuentren. El famoso contexto que tanto nos gusta citar a los especialistas :)

Todos tenemos que hacer muchas cosas y muy diferentes, todos queremos cosas en momentos distintos.

A veces nos mostramos exigentes, otras tolerantes, otras pasivos... Esto no es lo grave, es lo normal, lo realmente grave es no aceptar las DIFERENCIAS, no luchar por llegar a acuerdos, sin ser radicales y asumiendo que todos formamos parte del equipo y tenemos que estar preparados para lo bueno y lo malo.

Como siempre os digo, cada experiencia tiene un matiz y tenemos la manía de comparar: "es que la seño de mi niño hace esto y la del vecino no"; "es que esta familia es una maravilla y a esta no le he visto el pelo"...

No se trata de que toleremos todo y justifiquemos todo, sino de que nos concienciemos que nunca se deja de aprender, que el diálogo y el respeto nos llevará a acuerdos, que en los acuerdos llevarán a SOLUCIONES COMPARTIDAS y al entendimiento. Y que todo ello supone un camino largo y con obstáculos, pero que el camino está ahí.

Qué ocurre cuando no hay tiempo ni espacios para el diálogo y los acuerdos, cuando los acuerdos se toman en un ámbito como el institucional, con representantes que distan mucho de nuestras necesidades reales y particulares. Pues que volvemos a tener conflictos, falta de entendimientos, exigencias y las relaciones se van deteriorando. Llegamos a dividirnos y a estancarnos.

Si seguís este blog, ya habréis visto que soy partidaria del diálogo, del consenso, de no imponer verdades absolutas y de introducir todas estas herramientas desde la infancia. Pero no podemos olvidar que esto depende de los ejemplos adultos que les damos.

No hay que sentirse mal porque una situación sobrepase o porque te caiga mal la seño, el profe o esa familia que no te valora, se trata de que creamos en la educación y en que con paciencia funciona, en abrirnos a ella y no dejar de formarnos (NO CON OBSESIÓN, ni con todos los miembros de la sociedad doctorados, sino con pequeños aprendizajes cada día, sabiéndonos ignorantes, escuchando, respetando y asumiendo nuestras diferencias).


Por ello, apoyo totalmente, actuaciones como las de Óscar González y otros tantos compañeros/as y familias que creen en una educación de todos y para todos. Una comunidad de aprendizaje en la que todos somos importantes.

Espero que muy pronto podamos hablar con más detenimiento de este y otros temas educativos, ENTRE TODOS :) 

Gracias por vuestras visitas y comentarios, ya sabéis que con ellos aprendemos juntos.  

Os dejo esta entrada de Mamá qué sabe sobre el tema (muy interesante :) http://mamaquesabe.com/2013/02/18/la-educacion-que-nos-queda/comment-page-1/#comment-4981

4 comentarios:

  1. Muy interesante...qué te voy a contar a ti que no sepas, que el diálogo familia-escuela es importantísimo....y que muchas veces es complicado.
    Pero tienes razón, hay que relativizar, comprender y distanciar.....hay que entender que somos diferentes y no comparar...y a veces hay que respirar hondo!!! jejejeje

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  2. Sin duda, un razonamiento de lo más interesante. Mi humilde opinión se acerca bastante a la tuya. Actualmente considero que ese matiz competitivo del que se ven salpicadas las relaciones entre familias por un lado, centros educativos por otro y finalmente el conjunto familias-centros educativos, hacen que nos olvidemos de lo esencial, el TRABAJO EN EQUIPO.
    Abogando por la delegación de responsabilidades, la baja tolerancia a la frustración, la no aceptación de circunstancias, y apostando por la satisfacción inmediata de necesidades sin tener un punto de vista empático, nos olvidamos de lo básico, LA EDUCACIÓN ES UNA CUESTIÓN DE RESPONSABILIDAD COMPARTIDA, y las armas de las que nos tenemos que equipar son la CONSTANCIA, FIRMEZA Y PACIENCIA.

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  3. Actualmente parece que los padres hacen justo lo contrario de lo que se hace en la escuela, se enfrentan a los profesores en defensa de los hijos, les permiten a estos todo tipo de libertades y malos comportamiento. pero después, quieren que el niño reciba en el colegio la educación que ellos como padres no están sabiendo transmitirles en casa.

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  4. "Observar y actuar en consecuencia" difícil pero más eficaz, verdad? A veces no se puede luchar contra instituciones o personas, pero igual de importante es saber actuar dadas las circunstancias para dar solución a lo que se nos plantee. Esto es muy importante para las familias de cara a la escuela. Nos gustarán más o menos ciertas cosas, pero de nada sirve el ejemplo del coche que cuentas... es mejor revertir la situación buscando el bien dadas las circunstancias!
    Se nota que llevas la pedagogía no solo a nivel teórico, porque todo lo que escribes está dirigido a comprenderlo de forma sencilla, abierta, positiva...
    Un abrazo!♥
    ¡Mamá qué sabe!

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