sábado, 19 de diciembre de 2015

EXPECTATIVAS

Pensemos en todo lo que a veces nos enfadamos por lo que pensamos que va a ocurrir y no pasa, por todo aquello que queremos del otro o de la vida y que no ocurre. Todo lo que imaginamos o soñamos y que cuando ponemos al lado de la realidad, es muy diferente.

De este tema, ya hemos hablado en otras ocasiones como en la entrada películas o enfados. Pero quería recogerlo como "la espera" de algo que no llega. 

Las expectativas son algo que esperamos o anhelamos que ocurra sobre una situación o persona y finalmente, son superadas o por lo general no llegan a las que nosotros pensábamos. 

Alguna vez ¿os habéis preguntado el porqué?

Para simplificarlo un poco, diríamos que somos grandes soñadores y al igual que cuando somos pequeños, tiramos hacia lo que nos gustaría a nosotros, solemos olvidar que existen otras personas y circunstancias que a veces limitan que todo ocurra como nos hubiera gustado. 

Lo peor es que solemos entristecernos y culpar a lo que tenga un mínimo parecido de haber participado en que no tengamos nuestro tan soñado y esperado resultado final.

En los niños, la frustración y pena de haber generado falsas expectativas, en ocasiones, es más fácil de detectar. Se puede incluso ver el punto que lo desencadena (por ejemplo: esperaba un balón más
grande, quería que lo recogiera mamá y no papá del cole, quería un plato azul y no verde...) 

Estas frustraciones son necesarias en el día a día, porque nos ayudan a ir trabajando con nuestras emociones y manejarlas cuando adultos, donde seguiremos teniendo expectativas y a veces pueden llevarnos a grandes frustraciones por esperar algo que nunca llega. 

Hace días pensaba, que cada vez me frustro y enfado menos, eso no quita que sienta y me entristezca o me duelan cosas, pero cada vez culpo menos y espero menos, estoy convencida que no podemos tener las cosas como las esperamos y que a veces nos llegan cosas que nunca esperaríamos. 

No está mal crear expectativas, pero siempre sabiendo que si no se cumplen no debemos defraudarnos ni culpar, porque hay situaciones que no manejamos. 

El camino siempre es el diálogo y el entendimiento,

Tampoco debemos aceptar todo lo que llega con resignación, pero sí, manejarlo a nuestro favor.

Como hemos dicho en más de una ocasión, se trata de vivir dejándonos llevar por todas nuestras emociones,de un modo sano, sin que ellas nos lleven a nosotros hacia un evidente malestar.

No esperes nada, y si lo haces no olvides que puede ser muy diferente de lo que pretendías ver.

3 comentarios:

  1. Hola. un post muy completo... creo que a medida que cumplimos años y maduramos superamos mejor nuestras frustraciones. Seguimos en contacto

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    1. A veces, quizás la madurez muchas veces juega a favor y otras incluso en contra :)

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    2. A veces, quizás la madurez muchas veces juega a favor y otras incluso en contra :)

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